¡¡CHICOS, CHICOS, CHICOS!!
Así llegabas siempre al club, con muchísimo ánimo y dispuesto a dar guerra en todos los entrenamientos, aunque fueras con el gancho puesto desde la primera palada.
Siempre me llamabas para preguntarme como me iba por Sevilla y siempre me dabas ánimos para que fuera el mejor.
Fuiste siempre el mejor y luchabas por ello, como si tenías que pasar por encima, y si fuiste el mejor en el agua, nada comparado con lo fenomenal persona que eras. Tuve el placer de palear junto a tí en k2, y ya podías llevar el timón torcido como un reposapiés roto o incluso volcar que nunca te rendías hasta entrar en meta y para una vez que te pillan desprevenido, has sabido luchar hasta el final, dándolo todo, hasta que no has podido más. Nadie en tu lugar lucharía como tú lo has hecho, hasta el final!
¡QUE GRANDE FUISTE, ERES Y SERÁS CORRI!
D.E.P.
